Perdido

Como sonámbulo me aventuro entre selva y cañada.
Todo a mi alrededor es un mundo de fantasía,
y no sé si ya debo escuchar su llamada
o seguir el impulso del alma mía…

¡Cuántas veces esos reales reflejos
han despertado mi alma adormecida!
Y me veo desdichado, lleno de complejos
pero mi alma los desecha, y luego los olvida…

¡Oh! mi cálido hogar que me habéis robado.
¡Oh! mis sueños de amor que me obsesionan;
os busco por doquier, ensimismado
en mi incertidumbre, entre olas que aprisionan…

Las corrientes del río me dan sus melodías,
las aves canoras ostentan su plumaje.
Veo mis años de niño, entre celosías,
etre fulgores de luz en el paisaje
y huyo despavorido de este ámbito feraz
al regazo ansiado, al seno maternal…

(Traducción del Profr. Emilio Ávila De La Torre)

Comentarios